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viernes, 27 de abril de 2012

VOTANTES INTELIGENTES


Por el Profr. y Lic. MIGUEL TREVIÑO RÁBAGO


               LECTORES Y LECTORAS me hacen llegar opiniones acerca de lo difícil que es tomar una decisión para emitir su voto en las próximas elecciones presidenciales de julio. Los negocios que se denominan encuestadoras y que son empresas de "pago por mentiras" se empeñan en hacernos creer que "todos" los mexicanos tenemos intenciones en tal o cuál sentido, dependiendo del partido contratante que -en forma sorprendente- siempre sale favorecido para luego pasar a cubrir la factura millonaria.

               COMPRENDO QUE hay miles de mexicanos que ya decidieron por quién votar. Esa intención no se las va cambiar nadie porque muchos de ellos ya son fanáticos de tal o cuál candidato (a). No hay manera de hacerlos razonar ni modificar sus opiniones políticas por más absurdas que sean. Para ellos esa es su verdad y "voy derecho y no me quito". Con ellos no hay nada que discutir y menos dialogar. Se montaron en su "macho" y de allí nadie los bajará hasta el día de las elecciones. Ya veremos si celebran ó si se ponen a llorar. 

               EL CASO es que éste columnista se ha puesto a escribir para los llamados votantes "indecisos". Es decir, para los que todavía están analizando las opciones y no se "comen" las mentirotas de la propaganda política que por todos los medios nos están ensartando todos los días. El más simple análisis de lo que prometen los candidatos presidenciales no resiste si le aplicamos un razonamiento lógico. Simplemente son frases huecas, ridículas, absurdas y hechas como si nos trataran de vender papas fritas. 

               POR ESO, para los que aún no deciden a quién otorgrale su voto el próximo 1o. de julio, les doy una "ayudadita" a que saquen sus conclusiones. No es un análisis profundo y de grandes vuelos, sino un vistazo a los hechos que involucran al PRI y al PAN en los últimos sexenios. 

               PRI Y PAN han utilizado la violencia extrema para retener el Poder en cada sexenio. No hay diferencia. 

               PRI y PAN han asesinado a miles de personas por las más diversas razones. Ambos partidos les han puesto diferentes etiquetas para reprimirlos violentamente: agitadores, guerrilleros, delincuentes, estudiantes revoltosos, provocadores, enemigos públicos, líderes incómodos, etc; etc. No hay diferencia.

               PRI y PAN han solapado la corrupción, los secuestros, las extorsiones, los sobornos, el saqueo, las policías corruptas, los abusos de las fuerzas armadas, la desaparición de miles de personas, el desplazamiento de otros miles de familias al extranjero, etc. 

               PRI y PAN han tolerado y hasta fomentado el saqueo de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y han actuado en complicidad para entregar a compañías extranjeras el petróleo que es propiedad de la Nación, es decir de todos los mexicanos. Criticar al Gobierno Argentino por nacionalizar, es mentarle la madre a Lázaro Cárdenas por hacer lo mismo en México pero en 1938. Con el agregado que nada tiene andarse metiendo Felipe Calderón en los asuntos del pueblo argentino. 

               PRI y PAN han reprimido a los trabajadores Mineros, Electricistas, Maestros, Doctores, Ferrrocarrileros, etc; sólo basta echar una miradita a los sexenios anteriores y recordaremos que todos los grandes movimientos nacionales de los trabajadores mexicanos, han recibido feroces agresiones de los regímenes priístas y panistas. Las cuotas de muertos allí están consignadas en la historia. No hay diferencia.

               PRI y PAN ha solapado a Elba Esther Gordillo en el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) y a todos los líderes anteriores a ella que siempre han servido a los gobiernos en turno. Lo que hace distinta a Elba Esther de otros muchos líderes corruptos y ladrones, es que ella a capa y espada siempre defiende al trabajador de la educación. Pero PRI y PAN siempre la han "sostenido" por miedo a perder millones de votos del magisterio nacional y sus familias. Cometen un grave error quienes desprecian a los maestros y los llenan de insultos. 

               PRI y PAN nunca han podido con los grandes Capos del narcotráfico. Sexenio tras sexenio, los gobiernos de los dos partidos nunca han podido con "los grandes". Los motivos pueden ser tres: PRI y PAN están llenos de ineptos; PRI y PAN están llenos de corruptos; PRI y PAN solapan a los "Señores" porque son parte sustancial de la economía nacional y contribuyen con millonadas de dólares que generan fuentes de trabajo y mucho comercio. PRI y PAN nunca han hecho nada en serio para evitar el lavado de dinero. No hay diferencia.

               PRI y PAN nunca han enjuiciado a gobernadores ladrones y asesinos que han cometido toda clase de tropelías y agresiones en sus Estados y hoy se ríen a carcajadas de la impunidad que les han brindado los Presidentes tricolores y azules. Ahora se quiere culpar a los gobernadores del PRI del desastre nacional en los terrenos de la delincuencia organizada, sin tomar en cuenta que los más grandes delincuentes son muchos gobernadores del PAN también. No hay diferencia.

               PRI y PAN se han arrodillado ante los Estados Unidos y el Vaticano para cumplirles todos sus caprichos. Han permitido la intromisión descarada de los gobiernos norteamericanos en los asuntos nacionales. Han tolerado la operación de agencias y policías "gringas" en territorio nacional. Han pisoteado la soberanía de la Nación para "agradar" al Imperio del Norte y a la Iglesia Católica le han concedido toda clase de prerrogativas, pisoteando la memoria de ese gran mexicano llamado Benito Juárez que supo establecer en su tiempo la estricta e inquebrantable separación de la Iglesia del Estado Laico y Republicano. No hay diferencia.

               PRI y PAN se han arrodillado ante los monopolios de Televisa, Tv Azteca, Telmex, Mineros, Bancos Extranjeros, Empresas Petroleras extranjeras que con argucias jurídicas saquean el subsuelo de México, los robos multimillonarios de las Gaseras extranjeras contra el pueblo, los aumentos injustiicados en las gasolinas y el diesel, las criminales tarifas de la CFE, el favoritismo para que los grandes empresarios no paguen al fisco lo justo y evadan impuestos, la venta de las más grandes e importantes carreteras en las que hay que pagar para poder transitar por ellas; la venta de Ferrocarriles de México, la quiebra de Mexicana de Aviación, etc; etc, etc. Haga usted memoria, PRI y PAN han solapado todo esto. No hay diferencia.

               PRI y PAN han solapado el enriquecimiento de los Ex-Presidentes de México. Todos sin distinción de Partido político son multimillonarios en euros, dólares y pesos. Todos poseen grandes propiedades y residencias en todo el mundo. Nadie conoce ni investiga sus fortunas familiares, que se extienden a esposas, amantes, hijos, hermanos, nietos, etc. Los mejores ejemplos de éste saqueo son los Salinas, Zedillo, Fox y los que están por irse que se han significado por los grandes negocios entre familiares, amigos y cómplices.  Entre ex-presidentes del PRI y PAN no hay diferencia.

               PRI y PAN han ignorado a las mujeres que han sido víctimas de los crímenes más terribles. Los feminicidios se registran no sólo en mayor número en el Estado de México y en Chihuahua, sino en todo el territorio nacional en mayor o menor grado. Los responsables de tan atroces hechos gozan de absoluta libertad. Miles de mujeres han sido masacradas con las más diversas justificantes. Lo cierto es que el Estado en manos del PRI o del PAN nunca han legislado en favor de las mujeres mexicanas. Y por si fuera poco, se solapa y encubre a los violadores, a los "padres" que se niegan a pagar pensiones alimenticias, a los que ejercen violencia doméstica en forma diaria, etc. Y por si fuera poco, PRI y PAN le niegan a las mujeres su derecho a decidir sobre su propio cuerpo. En este terreno entre PRI y PAN no hay diferencia tampoco. 

               PRI y PAN han sido testigos mudos y cómplices del asesinato de decenas de periodistas en México. Su "error" ha sido informar con veracidad lo que ocurre en México. El Estado y sus representantes en turno, se han limitado a expresar sus condolencias "más sentidas" a las familias de los informadores que han caído trabajando honradamente ganándose el sustento para sus familias. No se vale ni se justifica "callar" al que hace algo por México y "premiar" a los que todos los días adulan al gobierno en turno y ocultan la información a los ciudadanos. No hay diferencia. 

               PRI y PAN son responsables de que los trabajadores mexicanos reciban salarios miserables de 50 pesos al día que equivalen a 4 dólares por jornadas de 8 horas. Son responsables de que tengamos 8 millones de "ninis" es decir, jóvenes que no estudian ni trabajan y que son rechazados por miles en las universidades "públicas". PRI y PAN con sus gobiernos han fomentado la pobreza de millones de mexicanos que nomás escuchan en televisión los millones de empleos que "se crearon" pero que no los encuentran por ningún lado. Con el agravante de qiue muchos de estos jóvenes se han integrado a las filas del crimen organizado y terminan asesinados en medio de una calle. 

               PRI y PAN son lo mismo. No hay diferencias. No es cierto que Josefina sea "diferente" a Enrique. Ambos representan más de los mismos gobiernos que sexenio tras sexenio nos han engañado. Ni el PRI ni el PAN han cumplido con sus promesas políticas. Sólo basta revisar un poco la historia de México en los pasados sexenios y comprobaremos que el comportamiento criminal de tricolores y azules ha sido idéntico. Peor aún, todos sus "operaciones" se han perfeccionado en aras de seguir utilizando el Poder para las camarillas del Gobierno en turno. No hay diferencia.

               PARA LOS "indecisos" que no saben aún por quién votar he escrito ésta columna. Para los que todavía le están pensando. Para los que todavía son capaces de reflexionar. Para los que no se han casado con ningún partido político porque todos hoy están podridos hasta la médula. Para los que van a votar por primera vez. Para los que son capaces de ejercer su voto sin miedo y con audacia. Para los que saben distinguir entre un hombre engreído, una mujer fingida y un hombre honesto con toda una vida de lucha en favor de las clases más necesitadas. No digo nombres, sólo te invito a analizar los hechos y la historia en los sexenios del PRI y del PAN. Si aún así, crees y votas por que sigan los mismos ineptos en el Poder o que regresen los más corruptos, entonces no te quejes en los próximos seis años. 


                                   trabago49@hotmail.com               http://mx.groups.yahoo.com/group/elobservadorpolitico/  


               Cd. Reynosa, Tamaulipas: Abril 26 de 2012. 

viernes, 23 de marzo de 2012

Benedicto XVI en México: ¿viaje de negocios?

La Jornada

La primera visita de Benedicto XVI a México, que se inicia hoy en Guanajuato, es una confluencia de significados pastorales y políticos que distan de ser alentadores para nuestro país.
En el primero de esos ámbitos, y a reserva de esperar los discursos que habrá de pronunciar el pontífice durante su estadía en el país, un primer aspecto inadmisible de su visita a México es que el Vaticano no haya aceptado realizar encuentro alguno con las numerosas víctimas de pederastia y otros delitos sexuales cometidos por sacerdotes: dicho encuentro sería procedente y necesario no sólo porque Joseph Ratzinger ha mantenido encuentros similares con víctimas en otras partes del mundo, sino también por el papel que desempeñó en el encubrimiento de esos crímenes en México, particularmente los del líder de la Legión de Cristo, Marcial Maciel.

Lo anterior obliga a recordar la indolencia proverbial del Vaticano –e incluso de sectores clericales locales– ante los flagelos sociales, políticos e institucionales que recorren la región, entre los que destacan la pobreza, la desigualdad, la insuficiencia educativa, la insalubridad, la corrupción de las élites gobernantes, la discriminación de los pueblos indígenas, las persistentes afrentas a los derechos humanos y la desintegración del tejido social provocada por las políticas neoliberales, el incremento de la violencia criminal y, desde luego, las conductas delictivas cometidas por miembros de la propia Iglesia.

Por lo que toca al aspecto político, la visita coincide con un avance y un fortalecimiento preocupantes de posturas tradicionales de la Iglesia católica en la agenda pública y legislativa nacionales. Si bien algunos de estos avances se han venido consolidando desde hace meses y años –tal es el caso de las iniciativas que penalizan la interrupción del embarazo en más de la mitad de las entidades del país–, otros parecen estar relacionados, incluso causalmente, con la visita del Papa a México, como ocurre con la reciente modificación al artículo 24 de la Constitución en materia de libertad religiosa, y resulta inevitable percibir, en dicha coincidencia, un afán de autoridades y representantes populares por congraciarse con el alto clero católico de cara a la gira papal que hoy empieza.

Con ese telón de fondo y ante la cercanía de los comicios previstos para julio próximo, da la impresión de que el máximo líder del catolicismo no viene al país en visita pastoral, sino a negociar intercambios con los sectores políticos que aprobaron la modificación señalada: por ejemplo, nuevas claudicaciones legales y constitucionales en materia de laicidad del Estado a cambio de presencia y aliento –en la entidad que es el bastión electoral panista por excelencia– cuando la cita con las urnas está a la vuelta de la esquina.

En suma, la visita de Ratzinger a México deja ver una lamentable pérdida del sentido republicano y laico en el país –pérdida a la que abonan los candidatos presidenciales con su decisión de asistir a un ritual religioso presidido por el pontífice que se celebrará en un sitio público– y el ensanchamiento de los márgenes de maniobra con los que cuenta hoy el clero católico para recuperarse de pérdidas de poder históricas que, hasta hace no muchos años, parecían irreversibles. Se cierran, en forma inversamente proporcional, los espacios para el desarrollo cívico de una sociedad plural, justa, libre, diversa y tolerante.